Diez sugerencias para un uso positivo del WhatsApp

  • No añadir a participantes a un grupo sin consultarles primero. Hay personas que por distintas motivaciones pueden no querer estar en grupos de WhatsApp.
  • Evitemos juzgar a quien decida salir del grupo. Todo el mundo puede tener motivos para salir de dichos grupos en un momento dado, pero casi nunca su objetivo es molestar u ofender a los demás.
  • No utilicemos el grupo para cuestiones que no afecten a todos los alumnos. Estos grupos no son creados para tratar cuestiones particulares. Si no podemos evitar hacerlo, mostrémonos humildes. La humildad siempre es una virtud: «Disculpen que utilice el grupo para este tema, pero por error alguien tendrá la bufanda de mi hijo…».
  • Si se plantea una pregunta al grupo, y la respuesta es solo para nosotros, soliciten la respuesta por mensaje privado. «En este caso, simplemente sería conveniente añadir al final una frase de este tipo: “para no molestar a todo el grupo, quien quiera puede contestarme por mensaje privado. Gracias”. De esta forma evitamos que por cada pregunta planteada recibamos 25 respuestas».
  • Otro consejo es que, cuando vayamos a pedir algo, no olvidemos comenzar y terminar los mensajes con las palabras mágicas: Por favor y Gracias. «En la comunicación digital no vemos el rostro de quien escribe, ni podemos apreciar su tono de voz. Una petición mal escrita puede interpretarse como una especie de orden», aclara.
  • No interpretemos los silencios como un gesto de menosprecio. A veces es cierto que un silencio dice más que muchas palabras, pero en la era de la inmediatez somos demasiado sensibles a la velocidad de respuesta. Hay muchas personas que leen los mensajes una vez al día, o que piensan que la pregunta no es para ellos, o que necesitan tomarse su tiempo…
  • Evitemos las ironías. En las conversaciones que mantenemos por mensajes, al igual que sucede en las radiofónicas, las ironías no suelen ser bien entendidas.
  • Los emoticones aportan información no verbal muy importante, que es precisamente lo que echamos de menos en la comunicación digital, pero NO hay que abusar si no añaden información.
  • Evitemos escribir mensajes bajo estados emocionales alterados. Si su hijo/a acaba de contarle algo que le ha enfadado, ha tenido un enfrentamiento con un compañero o con un profesor, o cualquier otra situación que a usted le afecte emocionalmente, ese es precisamente el momento para tomarse un tiempo antes de escribir en el chat. Recuerde que será leído, conservado y tal vez difundido por muchas personas.
  • No utilicemos estos grupos para publicar críticas hacia alumnos o profesores. Recordemos que tenemos responsabilidad sobre todo lo que decimos y publicamos, y hemos de ser especialmente respetuosos en todo lo relativo a los menores de edad. Los grupos de WhatsApp de padres y madres no son el canal adecuado para dirigirse al colegio, ni para formular quejas, ni para solucionar un conflicto con otra familia. Para todas esas cuestiones existen otras formas y canales establecidos.
  • No es recomendable enviar fotos de alumnos por este medio. Los padres de un niño pueden difundir y distribuir la imagen de su hijo si lo consideran conveniente, pero no pueden difundir la imagen de los hijos de los demás. Las familias suelen autorizar a la Escuela a realizar fotografías de sus hijos, y en ocasiones a publicarlas, pero no están autorizando con ello a los demás padres.

Estas sugerencias son con el objetivo, de seguir conservando nuestro buen ambiente familiar (Alumnos, maestros y padres). Ayúdenos a trasmitírselos a sus hijos.

Gracias.